lunes, 17 de noviembre de 2014

Rabia interestelar



De lo poco que saqué en claro de ver "Interestelar" fue un puñado de versos que al día siguiente se convirtieron en mucho, cuando leí tranquilamente frente a mi ventana, el maravilloso poema de Dylan Thomas sobre la muerte..

 

Ya me lo hizo con "Herida" de mi adorado David Fincher y lo volvió a repetir con "Interestelar"; dado el alarmante estado de presenilidad que transito, que Rober me coloque una película a las diez y media -casi la hora a la que me acuesto, aunque sí es cierto que cada día madrugo más y me cuesta menos-, es una puñalada trapera, más si dura casi tres horas. Desde mi estado de semiconsciencia enterrado en la butaca, puedo decir que la película seguro es mejor de lo que me pareció, pero que por supuesto se queda en  el fallido amago del clásico que buscaba en un género que algunos adoramos. La verdad es que, a día de hoy, aún no tengo claro si realmente me gustó. Es curioso que ese mismo juicio pendiente podría emitir de "Origen", otra película de Nolan. Hecho bastante significativo al referirme a la obra de un autor. Seguiremos a la escucha.

"No entres dócilmente en esa noche quieta"

No entres dócilmente en esa noche quieta.
La vejez debería delirar y arder cuando se cierra el día;
Rabia, rabia, contra la agonía de la luz.

Aunque los sabios al morir entiendan que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no ensartaron relámpagos
no entran dócilmente en esa noche quieta.

Los buenos, que tras la última inquietud lloran por ese brillo
con que sus actos frágiles pudieron danzar en una bahía verde
rabian, rabian contra la agonía de la luz.

Los locos que atraparon y cantaron al sol en su carrera
y aprenden, ya muy tarde, que llenaron de pena su camino
no entran dócilmente en esa noche quieta.

Los solemnes, cercanos a la muerte, que ven con mirada deslumbrante
cuánto los ojos ciegos pudieron alegrarse y arder como meteoros
rabian, rabian contra la agonía de la luz.

Y tú mi padre, allí, en tu triste apogeo
maldice, bendice, que yo ahora imploro con la vehemencia de tus lágrimas.
No entres dócilmente en esa noche quieta.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Sasoon, declaración contra la guerra.


Enlazando con el artículo arnterior, Sigfried Sasson no solo conoció a Wilfred Owen en un hospital de guerra, sino que le llegó a corregir su "Himno a la juventud condenada". Como su colega escritor, también denunció el sinsentido de la carnicería. Finalmente tuvo más suerte, la de sobrevivir.

“Habiendo acabado con la Guerra, hago esta declaración como un acto de desafío a la autoridad militar, porque creo que la guerra está siendo deliberadamente prolongada por los que tienen el poder de terminarla. Soy un soldado, convencido de actuar de parte de los  soldados. Creo que esta guerra, en la cual entré creyendo que era una guerra de defensa y liberación, se ha convertido en una guerra de agresión y conquista. Creo que los objetivos por los cuales yo y mis camaradas habíamos entrado en esta guerra deberían haber sido tan claramente declarados que hubiera hecho imposible  cambiarlos, y que, como esto ha ocurrido, los objetivos que nos obligaron a actuar ahora deberían ser alcanzados por la negociación.
He visto y he aguantado el sufrimiento de las tropas, y no puedo por más tiempo ser partidario de prolongar estos sufrimientos para unos fines que creo son malos e injustos. No protesto contra la dirección de la guerra, pero sí contra los errores políticos y la falta de sinceridad con los combatientes que están siendo sacrificados. De parte de los que sufren hago esta protesta contra el engaño de que están siendo víctimas; también creo que puedo ayudar a destruir la complacencia insensible con la cual la mayoría de aquellos que en casa apoyan la continuación de las agonías que no conocen, y que ellos no tienen la imaginación suficiente de advertir.”

(Carta al Parlamento. 1917)

viernes, 14 de noviembre de 2014

Himno a la juventud condenada


Wilfred Owen, soldado inglés y aunque parezca imposible, poeta en la guerra.

Cambiamos la preposición; ahora sí es más ajustado el retrato: Wilfred Owen, poeta de la guerra, de una de las peores. Muerto en combate una semana antes del fin de la Primera Guerra Mundial.

HIMNO A LA JUVENTUD CONDENADA

¿Doblarán las campanas por aquellos que mueren como ganado?
Sólo la rabia monstruosa de los cañones
el rápido tartamudeo de los fusiles
pueden rezarles una breve plegaria.

Para ellos, no más ceremonias, oraciones ni campanas
ni voces de luto o salvas en coros,
Sólo el agudo, rabioso gemido de coros de obuses
y clarines llamándolos desde dolientes condados.

¿Qué candelabros pueden encenderse para ellos?
No en sus manos de niños sino en sus ojos
brillará la sagrada luz de los adioses.

La pálida mirada de las muchachas serán sus mortajas;
Sus ofrendas, la ternura de dolidos recuerdos
y cada lento atardecer se inclinará ante sus memorias.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Delicado Damien


Terminó el retiro del irlandés Damien Rice, alma sensible y atormentada, espíritu reacio a las luces de la fama. Aunque ha tardado ocho años en publicar su tercer disco, "My Favourite Faded Fantasy", lo cierto es que lo he recibido sin grandes alharacas, escuchado sin grandes expectativas, porque no lo creo capaz de volver a componer algo como "The Blower´s Daughter" o "Cannonball".

Como era previsible, el disco es bonito y triste, tiene buenas canciones, alguna buenísima, pero no me gusta que esté tan recargado, sobre todo por arreglos orquestales. Sé que, dada la naturaleza del material, es la estrategia correcta para conseguir un producto más comercial que llegue a más gente, pero a mí hace años que me dejan frío estos envoltorios que tantas veces traicionan la esencia de la canción. Tampoco le encuentro demasiado sentido a algún minutaje excesivo, aunque ya sabéis que yo llevo mal estas perniciosas prácticas en la música pop, para mí, por principio, siempre inmediata y fugaz.

Me gustaría escuchar muchas de sus canciones en su esqueleto, como la versión de "The Greatest Bastard", seca y dura, que comparto,  A ver si se animan y hacen una versión liofilizada o "naked", que se dice ahora. Un dilema parecido al que arrastraba el "Let It Be" según Phil Spector.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Post blues



Con raíces en el rock progresivo, el krautrock alemán o la música experimental, el post-rock  surgió en los noventa. No siendo nítidos los cánones que abarca el término,  como es previsible, casi todos los metidos en el saco reniegan con vehemencia de su inclusión en el movimiento. Yo de música no sé nada más allá de que hay música que me gusta y otra no, pero me huelo que encontrar un motivo para extender una canción ad infinitum con el raca raca y  el previsible crescendo de ruido con o sin explosión extática final, más parece truco de tahúr. Lo bueno es que con cuatro canciones ya  tienes un disco, un doble si me apuras. Tampoco hay que obviar el repelús que da ese aire intelectualoide que se dan o pretenden darse algunos de estos seres mustios y trascendentales. A todos nos ha pasado: cuando eres chaval, quieres, tienes que ser interesante. Lo malo es si no se te pasa con la edad.

Sin embargo, a pesar de todo, reconozco que vuelvo a ellos de vez en cuando, cuando a veces me lo pide el cuerpo o el espíritu, vete tú a saber. Por el blog ya han pasado gente como Mogwai, God is an Astronaut o Sigur Ros. Cuando en tiempos iba a conciertos -iba a poner "muchos" pero el determinante no es necesario para ser preciso-, alguna de estas bandas, para la que a veces hay que ponerse tapones en los oídos por el insoportable volumen, me hicieron pasar muy buenos ratos. Supongo que también potenciaría su efecto las cervezas. Los canadienses Silver Mount Zion y Godspeed Black You Emperor comparten miembros. A estos últimos los vi una noche de domingo en el Café Antzokia de Bilbao y casi me quedo dormido tirado en el suelo en el piso de arriba. Tengo excusa: por la mañana había corrido el maratón por lo que no era la noche más propicia.

Vale.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Daumier, de profesión caricaturista


En el blog seguimos de plena actualidad, al filo de la noticia, pero esta vez damos un salto del XVII al XIX. Honoré Daumier era un pintor francés excepcional, pero casi ha pasado más a la historia por ser un pionero en la caricatura  en prensa como forma de crítica al pode, lo que incluso le costó seis meses en prisión.

Adlid de la libertad de prensa, entre sus víctimas, las habituales, las de casi siempre: politicastros en general, nobleza,  jueces y abogados, grandes personajes de la banca...en fin, los que con mano recta, justa e inmaculada siguen decidiendo destinos.

Antecedente de un arte maravilloso que no deja de sorprendernos  cada día, de hacernos reír -la mayoría de las veces tristemente-, capaz de retratar de un fogonazo la realidad de un país.  








sábado, 1 de noviembre de 2014

La España del XVII


Enlazando con la España del XVI de "El coloquio de los perros", pasamos a la del XVII. Memorial a Felipe IV, cuya atribución a Quevedo parece ser muy discutible. Como ayer contaba, hay  males y quejas que parecen congénitos e incurables. Basta atender a las noticias nuestras de cada día.

Memorial a su Majestad el Rey Don Felipe IV

"Católica, sacra, real Majestad,
que Dios en la tierra os hizo deidad:
un anciano pobre, sencillo y honrado
humilde os invoca y os habla postrado.
Diré lo que es justo, y le pido al Cielo
que así me suceda cual fuere mi celo.
Ministro tenéis de sangre y valor,
que sólo pretende que reinéis, señor,
y que un memorial de piedades lleno
queráis despacharle con lealtad de bueno.
La corte, que es franca, paga en nuestros días
más pechos y cargas que las behetrías.
Aun aquí lloramos con tristes gemidos,
sin llegar las quejas a vuestros oídos.
Mal oiréis, señor, gemidos y queja
de entrambas Castillas, la Nueva y la Vieja.
Alargad los ojos al Andalucía:
sin zapatos anda, si un tiempo lucía.
Si aquí viene el oro, y todo no vale,
¿qué será en los pueblos, de donde ello sale?
La arroba menguada de zupia y de hez
paga nueve reales, y el aceite diez;
ocho los borregos por cada cabeza,
y las demás reses a rata por pieza.
Hoy viven los peces o mueren de risa;
que no hay quien los pesque por la grande sisa.
En cuanto Dios cría, sin lo que se inventa,
demás que ello vale, se paga la renta.
A cien reyes juntos nunca ha tributado
España las sumas que a vuestro reinado.
Ya el pueblo doliente llega a recelar
no le echen gabela sobre el respirar.
Aunque el cielo frutos inmensos envía,
le infama de estéril vuestra carestía.
El honrado, pobre y buen caballero
si enferma no alcanza a pan y carnero.
Perdieron su esfuerzo pechos españoles,
porque se mantienen de tronchos de coles.
Si el despedazarnos acaso barrunta
que valdrá dinero, lo admite la junta.
Familias sin pan y viudas sin tocas
esperan hambrientas y mudas sus bocas.
Ved que los pobretes, solos y escondidos,
callando os invocan con mil alaridos.
Todos somos hijos que Dios os encarga;
no es bien que, cual bestias, nos mate la carga.
Si guerras se alegan y gastos terribles,
las justas piedades son las invencibles.
No hay riesgo que abone jamás en batalla
trinchar los vasallos para sustentalla.
Demás que lo errado de algunas quimeras,
llamó a los franceses a nuestras fronteras.
El quitarle Mantua a quien la heredaba
comenzó la guerra que nunca se acaba.
Azares, anuncios, incendios, fracasos
os pronosticaron infelices casos.
Todas son desdichas después que heredaste;
huíste la paz, la guerra compraste.
Más culpa fué vuestra que de los privados,
que a errar comenzaron por vuestros pecados.
Pero ya que hay gastos en Italia y Flandes,
cesen los de casa superfluos y grandes,
y no con la sangre de mí y de mis hijos
abunden estanques para regocijos.
Plazas de madera costaron millones,
quitando a los templos vigas y tablones.
Crecen los palacios, ciento en cada cerro,
y el gran San Isidro, ni ermita, ni entierro.
Madrid a los pobres pide mendigante,
y en gastos perdidos es Roma triunfante.
Al labrador triste le venden su arado
y os labran de hierro un balcón dorado.
Y con lo que cuesta la tela de caza,
pudiera enviarse socorro a una plaza.
Si es lícito a un rey holgarse y gastar,
conciencia y justicia, medirse y pagar.
Piedras excusadas con tantas labores
no os labrarán templos de eternos honores.
Nunca tales gastos son migajas pocas,
porque se las quitan muchos de las bocas.
No es bien que en mil galas la púrpura sobre,
si toda es teñida con sangre del pobre.
Ni en provecho os entran, ni son agradables
faustos que los lloran tantos miserables.
¿Qué honor, qué edificios, qué fiesta, qué sala
como un reino alegre que os cante la gala?
Más adorna a un rey su pueblo abundante
que vestirse al tope de fino diamante.
Si el rey es cabeza del reino, mal pudo
lucir la cabeza de un cuerpo desnudo.
Aun dolieran menos las cargas enormes
si fueran iguales, pero son disformes.
Muere la milicia de hambre en la costa;
vive la malicia de ayuda de costa.
Gana la victoria quien peleó arriesgado;
brindan con el premio al que está sentado.
Un ministro en paz se come de gajes
más que en guerra pueden gastar cien linajes.
Venden ratoneras los extranjerillos,
y en España compran horcas y cuchillos.
Y porque con logro os prestan seis reales
nos mandan y rigen nuestros tribunales.
Honrad a españoles chapados, macizos;
no así nos prefieran los advenedizos.
Con los medios juros del vasallo aumenta
el que es de Ginebra gran parte de renta.
Más de mil nos cuesta el daros quinientos;
lo demás nos hurtan para los asientos.
Los que tienen puestos, lo caro encarecen,
y los otros plañen, revientan, perecen.
No es buena grandeza hollar al menor,
que del polluelo tierno Dios es el tutor.
En vano el agosto nos colma de espigas,
si más lo almacenan logreros que hormigas.
Cebada que sobra los años mejores
de nuevo la encierran los revendedores.
El vulgo es sin rienda ladrón y homicida;
burla del castigo, da coz a la vida.
“¿Qué importa mil horcas, dice alguna vez,
si es muerte más fiera hambre y desnudez?”
Los ricos repiten por mayores modos:
“Ya todo se acaba, pues hurtemos todos”.
Perpetuos se venden oficios, gobiernos,
que es dar a los pueblos verdugos eternos.
Compran nuestras villas el grande, el pequeño,
rabian los vasallos de perderos dueño.
En vegas de pasto realengo vendido,
ya todo el ganado se da por perdido.
Si a España pisáis apenas os muestra
tierra que ya pueda decirse que es vuestra.
Así en mil arbitrios se enriquece el rico;
y todo lo paga el pobre y el chico.
Sin duda el demonio, astuto y benigno,
aquel que por nombre llaman Peregrino
al Conde le dijo, -favorable y plácido,
cuándo su Excelencia oraba en San Plácido:
“Si es que conservarte pretendes con maña,
tu suerte consiste en perder a España.
“Yo te ayudaré en cuanto pudiere,
y en cuanto el señor licencia me diere.
“Del Rey los vasallos compiten tú puesto
destruye, aniquila y acábalo presto.
“Los de la corona mayores contrarios
serán la disculpa para tus erarios.
“Que si acaban éstos con la Monarquía,
morirá también quien te perseguía.
“Mejor libra en guerra el que es prisionero
que no el sentenciado por el juez severo.
“Haz un gallinero con que a España afrentes,
sea de pueblos ruina, risa de las gentes.
“Si loco te notan, estímalo en poco;
que ya espiritado lo menos es loco.
“De nada hagas caso por más gritos que oyas,
sino de tus gustos, fiestas y tramoyas”.
Esto dijo el diablo al conde Guzmán,
y el Conde prosigue como don Julián.
Ya, señor, no puede España con tanto,
apiadaos della, Dios os haga santo.
Consentir no pueden las leyes reales
pechos más injustos que los desiguales.
Ved tantas miserias; yo las he cifrado,
temiendo las costas del papel sellado.
Si en algo he excedido, merezco perdones:
dolor tan del alma no afecta razones.
Servicios son grandes las verdades ciertas,
las falsas lisonjas son flechas cubiertas.
Estímanse lenguas que alaban el crimen,
honran al que pierde y al que vence oprimen.
Las palabras vuestras son la honra mayor,
y aun si fueran muchas perdieran valor.
El que por la guerra pretende alabanza,
con sangre enemiga la escribe en su lanza.
Del mérito propio sale el resplandor
y no de la tinta del adulador.
La fama, ella misma, si es digna, se canta:
no busca en su ayuda algazara tanta.
Contra lo que vemos quieren proponernos
que son paraíso los mismos infiernos.
Las plumas compradas a Dios jurarán
que el palo es regalo y las piedras pan.
Vuestro es el remedio; ponedle, señor;
así Dios os haga de grande, mayor.
Grande sois, Felipe, a manera de hoyo;
ved esto que digo en razón de apoyo:
quien más quita al hoyo, más grande le hace;
mirad quien lo ordena, veréis a quien place.
Porque lo demás todo es cumplimiento
de gente civil que vive del viento.
Y así de estas honras nunca hagáis caudal:
mas honrad al vuestro, que es lo principal."

viernes, 31 de octubre de 2014

Tertulia: "El coloquio de los perros"


Los habituales sabéis que esta vez sí que tengo la mejor excusa para justificar el retraso, aunque tampoco creo que importe mucho, ya que si habitualmente confío en que alguien, aunque no comente, haya leído la obra, me da que un texto del XVI poco  ha de llamar la atención en la sociedad de 2014.

"El coloquio de los perros", una de las Novelas Ejemplares de Cervantes, es la conversación de dos perros, Cipión y Berganza, prodigiosamente dotados del don del habla durante una noche en la que se  dedican a pasar despiadada revista al mundo de los hombres a través del relato de las andanzas de Berganza con sus diversos amos, siguiendo el estilo y estructura de la Novela Picaresca.  Al estar unida a la anterior historia, no se entiende muy bien la curiosidad en la forma sobre quién cuenta realmente lo que estamos leyendo, al aparecer al final dos personas que han escuchado vigilantes el diálogo de los perros.

Al fin, lo que te queda en claro tras leer la obra es que la sociedad española de la época que se describe es la de una banda de mangantes viviendo en el filo en la que cada uno va a la suya. Corruptelas sin fin, tanto en los servicios públicos como en cualquier profesión; por supuesto también en los encargados de mantener el orden o impartir justicia, siempre prestos al soborno, por no hablar del duro y previsible retrato de colectivos como gitanos o  moriscos, todo ello aderezado con el soniquete de la abundante tropa de titiriteros - con crítica a engreídos autores de teatro o a la absurda novela o poesía pastoril- o las habituales prácticas de brujería, real o imaginada, y la persecución a que da lugar.
Me pregunto si la descripción de Cervantes del panorama de la España actual hubiera distado mucho del de aquella España del XVI si le echara un vistazo un solo  día a  nuestra televisión, atendiendo tanto a titiriteros como a servidores de la cosa pública, hoy legitimados democráticamente, pero tan enfagados en el estiércol como antaño. Se acaba transmitiendo la idea de que no aprovecharse -sea ilegal o inmoral-, sería ridículo, que sería bastante tonto hacer lo correcto, como le ocurre a Berganza varias veces cuando intenta portarse como es debido.

El perro, símbolo de fidelidad y amistad al hombre que se muestra indigno de tal don, que continuamente dedrauda con su miserable comportamiento. Pero es lo que hay, se ha de espabilar, no es lugar para la confianza en el otro si se trata de sobrevivir. Visión pesimista de la vida y, pese a la denuncia, bastante resignada. "El hacer el mal viene de natural cosecha". "Hacer el mal lo heredamos de nuestros primeros padres y lo mamamos en la leche". Un mundo donde siempre parece que está a punto de suceder una calamidad, donde se ha de estar preparado para el próximo revés de la fortuna.
 
"Humildad base y fundamento de todas las virtudes"

"Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición  que no sea con daño de tercero"

"Aunque los gustos que nos da el demonio son aparentes y falsos, todavía nos parecen gustos, y el deleite mucho mayor es imaginado que gozado, aunque en los verdaderos gustos debe ser al contrario"

Para la próxima, el 14 de diciembre, una curiosidad:  "El derecho a la pereza" de Paul Lafargue, el que fuera yerno de Marx.

jueves, 30 de octubre de 2014

Puño invisible: "Ahora que la mierda ya me llega hasta los ojos"


Nuevo capítulo de puño invisible

Me lo tengo que mirar o simplemente será cosa de la edad, lo de mi ya alarmante querencia por las canciones sencillas, suaves, tristes, lentas. Espaldamaceta o José Juan González es (o era, ya que parece ser que en sus últimas aventuras añade más cacharrería a su música) un cantautor de corte clásico, algo rarillo, eso sí -vosotros me entendéis-.

Esta canción la descubrí al final de la película "Carmina y amén". Con "Carmina y revienta", son un producto extraño en el cine español, una chaladura donde se mezcla el humor más grueso con tintes surrealistas y pretensiones poéticas; con más chicha de lo que parece, lo que es de agradecer. Paco León hace debutar a su madre, creando un personaje de esos que no se olvidan  -curiosamente más natural en la primera película- y para que todo quede en familia, disfrutamos de los ojos más bonitos y limpios del cine español, los de su hermana María León.

"Ahora que la mierda ya me llega hasta los ojos"


Y ahora que la mierda ya me llega hasta los ojos
Y ahora que no hago otra cosa que limpiarme
Será que no he querido oír tus llantos
Será que también lloro

Y has venido guapa con los ojos inundados
De cosas que has vivido sin estar yo a tu lado
Será que no he querido oír tus llantos
Será que también lloro

Y no me has perdonado, aunque yo sí que lo haga
Yo ya me he limpiado las uñas cuando debía
Será que no he querido oír tus llantos
Será que estoy muy solo

Y no me hagas preguntas cuando ya no miro atrás
Y no me hagas preguntas si la historia ya no es mía
Y tengo ganas de viajar un poco
Será que estoy muy solo

Y qué voy a enseñarte, si me enseñabas tú todo
Y qué vas a enseñarme cuando quiero que te largues
Ahora no sales nunca de mi sitio
Será que no te encuentras

Y ahora que los lazos ya no unen nunca a nadie
Ahora que no confiaré ya nunca más en nadie
Me necesitas sólo por los ojos
A mi ya no me llames


miércoles, 29 de octubre de 2014

Puño invisible: "Flightless Bird, American Mouth"


Capítulo de puño invisible.

Muy desencaminados andaban los que en sus inicios, metieron a Iron and Wine en el saco de la gastada "Americana". Sam Beam era austero por la falta de medios y algo monocorde por encontrarse a la búsqueda de su propia voz. Sin embargo, muchos años después se sabe que  este chico tímido al que sus amigos tuvieron que animar a publicar, también gusta de arreglar sus composiciones con mimo, a veces con ropajes exuberantes y sorprendentes, y que sus miras acostumbran a buscar más lejos de la tradición americana.

Aunque esta no es la prueba; de su disco de 2007, "The Shepherd´s Dog", este "pájaro sin alas" parece una miniatura, mas este pequeño vals se expande hasta conseguir una de las piezas más delicadas y hermosamente tristes de su cancionero.