lunes, 20 de mayo de 2013

Terturlia: "El ruido y la furia".



"El ruido y la furia", "El ruido y la furia", madrita mía. Bendito el día que se me ocurrió. Aunque no me preocupaba mucho porque este sí que sé que no se lo ha leído nadie, el retraso respecto a la fecha inicialmente propuesta se debe por un lado a que sigo peleando en demasiados frentes a la vez, por otro a que el libro lo he ido leyendo con calma, compaginándolo con varios más, en sentadas de diez páginas cuando estaba con fuerza .A lo largo de mi vida he leído bastantes libros -no todos los que me gustaría porque voy despacio-, algunos de ellos tochos  duros de pelar pero sin lugar a dudas, este ha sido el más complicado. Precisamente venía de "La náusea" de Sartre otro librito que se las trae pero con más miga aprovechable, con más sustrato filosófico. El de Faulkner decidí acabarlo porque lo había propuesto y no estaba bien achantarse.

El libro nos cuenta cuatro días de 1928  en una familia del Sur de Estados Unidos, el retrato de unas relaciones envenenadas, una familia sobre la que pesa una especie de maldición que viene de mucho tiempo atrás y que todos los personajes interiorizan como inevitable, las fuentes y consecuencias de enconados enfrentamientos.

Hasta ahí bien. El asunto es cómo  lo cuenta Faulkner. La historia se divide en cuatro partes, las primeras sesenta páginas son el monólogo de Benji, un deficiente mental. Cómo traducir el pensamiento de una persona con algún tipo de enfermedad mental es asunto delicado. La realidad aparece distorsionada y traducida a un magma sincopado y sin sentido del que intentas extraer información para saber qué está ocurriendo realmente.  Ahí veo sobre todo miedo. El giro más sorprendente del libro se da cuando al final del libro descubres a Benjy a través de los ojos de otro personaje y no se trata del  niño que tú creías sino un adulto gigante.

La segunda parte no es que se aclare demasiado. Toma la voz otro hermano pero es su conciencia la que nos irá describiendo qué siente. Algunos tramos normales salpicados de ráfagas que se asemejan a una suerte de escritura automática. Lees y te preguntas si tu cabeza funciona de esta forma, si sería el mejor método para traducir la voz de un pensamiento. Puede ser. A veces parece ese vago recuerdo que queda al despertar de un sueño. Esta parte se hace tan o más dura que la anterior. Aquí solo veo arrepentimiento y tristeza por el incesto con su hermana, desamparo. La antesala del suicidio que se nos anunciará posteriormente.

Entrar en la parte tercera es como una recompensa. Después de casi cien páginas caminando descalzo, te ofrecen una alfombra para continuar y se agradece. En la tercera y cuarta parte -esta ya más descriptiva-, se refleja el enfrentamiento entre Jason  y su sobrina, hija ilegítima de la hermana que hace tiempo dejó el hogar. Jason es un ser terrible, avaricioso, inmoral, ladrón, orgulloso, enfermo de odio y resentimiento. El conflicto con todos los miembros de su familia y los trabajadores negros de sus casa, especialmente con su sobrina es cotinuo, lo que motivará el desenlace de la historia. 

El ambiente. La pobreza. Relaciones blancos y negros.

Es una propuesta arriesgada, es evidente. Francamente creo que no saqué nada en claro de toda la parte ilegible. Puede que lo mismo que en el instituto no estás preparado para leer a los clásicos que te mandan, puede que yo tampoco lo esté para sortear tantos obstáculos. Faulkner es un gran escritor, cuando decide escribir para que se le entienda, en tonos más o menos descriptivos, transmite con fuerza el miserable ambiente de vidas hipotecadas o el de esa extraña brecha o tierra de nadie que separa a blancos y negros. Es capaz de barrer todo el recuerdo de su inicial experimentación, para mí demasiado audaz. Simplemente no disfruté. Soy más clásico.

Costó llegar a la última frase: "Ellos perseveraron".


Ahora sí, ahora puede que tal vez algún día me atreva con el Ulises. Para la próxima tertulia algo ligerito para variar: 15 de julio, "El libro de los abrazos" de Eduardo Galeano (pinchad en el título),

De música, ruido. No Joy,  chicas de Montreal descendientes directas del ruido más ilustre,  My Bloody Valentine. 

viernes, 17 de mayo de 2013

Puño invisible: "Romance de Curro El Palmo"


Capítulo de Puño Invisible.

A Serrat lo descubrí a finales de los ochenta, cuando en un piso de estudiantes rockeros, Víctor nos llegó a calzar la discografía completa de Serrat. Por principios, no es una edad propicia para la apertura de miras, la de la Universidad. O lamentablemente no lo fue la mía. Quieres ser, quieres referencias claras, buscas adaptarte a algo que ya has elegido previamente y salirse del trayecto elegido viene a ser algo así como contemporizar con el enemigo. Planteamiento que más tarde entenderás absurdo ya que la vida en esquemas, sin fisuras y contaminación siempre será menos vida.

Y hoy sé que Serrat, si decidiéramos sacar canciones de un cesto, y colocarlas en un plato de la balanza, no habría autor en español que soportara el peso de ¿diez? de sus mejores piezas, esas fugaces obras maestras de apenas un puñado de minutos capaces de desbordar corazones.

Por entonces, todos conocíamos muchas canciones de Serrat aunque jamás te pararas a escucharlas y prestarles la atención que merecían. El Romance de Curro El Palmo no. Y me llamó la atención. Pese a que me costara reconocerlo me pareció una maravilla. Supongo que debido a su peculiar estilo y tono, creía que se trataba de una versión. Víctor me dijo que era original y ya ahí se fue ganando mi respeto el amigo. Ahora tengo la impresión de que esta canción es más reconocida y tiene el prestigio que se merece, entre  lo mejor del catalán.

La dura travesía en una España de malos tiempos para un desgraciado traspasado por la  fatalidad, por la peor condena, la  de un amor de película sin principio ni final feliz, irrenunciable y cruel por imposible, un amor insano y autodestructivo, un amor que sin embargo, revienta de limpio en cada estribillo

Una suerte de homenaje a la copla clásica española -hay unas cuantas joyas por ahí rondando que seguro algún día aparecen por aquí- con alguno de esos versos que lo dicen todo en un par de líneas, de los que solo son dueños los maestros de verdad, capaces de dibujar desde el amor más puro y loco a la gracia triste del desprecio por una Carmen de posguerra.

En primer plano una templada y tranquila voz con la difícil misión de retratar las emociones más intensas, por un lado la pena, por otra la pasión. Detrás, una austeridad formal que es menos de la que parece.  Pocas veces un autor se acerca tanto a lo que pretende, los más grandes más a menudo.  Es una complicada tarea la de casi parar el mundo con una historia inventada. 

Vale.

miércoles, 15 de mayo de 2013

1963, cruce de caminos


Hoy en día el rock and roll o el pop en general es un movimiento minoritario a cuyas divinidades -de ahora y de antes-, seguimos venerando unos cuantos nostálgicos engreídos. El  rock and roll da lo que da el rock and roll. He dicho.Y eso que nadie sabe que es, no hay otra forma de conseguirlo. Ya somos bichos raros pero con el tiempo lo seremos aún más. Tal vez un motivo más para disfrutar de lo nuestro con más placer y orgullo.

Hoy no significa un pimiento pero hubo un tiempo en que el pop venía a ser una gran bola de fuego, incómoda y seductora por igual, capaz de arrasar todo a su paso. Hasta que se conocieron sus claves, y todo el circo se cubrió con urna de cristal, gran parte de la sociedad sintió el peligro de ver a un crío de cuatro años corriendo a toda velocidad por un salón atestado de porcelana.

1963 fue un hermoso cruce de caminos con varias formas de entender este mundo de locos.

1963 fue el año de "I want to Hold your Hand". Aunque algún recalcitrante discípulo me lo discuta, la futura grandeza de los de Liverpool no se veía en el horizonte.. Primero debieron quitarse los trajes que les encorsetaban, con los que subían a escena y los más importantes, todos los esquemas que lastraban su creatividad. Curiosamente en su despedida final volvieron a ponerse traje.El sastre fue Phil Spector que volverá a aparecer dentro de unas líneas. Volver a desnudar "Let It Be" le costó más de treinta años. 

1963 fue el año de "A Hard Rain Is Gonna Fall", lo que venía siendo volver a descolocar al personal. Aquel tipo huraño utilizaba la música para sus denuncias y cuitas pero lo hacía de una forma esencialmente hermosa y profunda cuando habíamos quedado que esta música era cosa de beatnicks arrastraos. Al poco tiempo envió la protesta y a todo aquel mundo indignado a tomar viento. No lo entendieron. Al poco tiempo, enchufó una guitarra eléctrica y mandó el folk a tomar viento. No lo entendieron. Al poco tiempo dijo que su Señor era Jesús y acabando cantándole al Papa. No lo entendieron. Mientras, Dylan cada día era más grande. Los genios es lo que tienen, no hay quien los entienda.

1963 fue el año de "Be My Baby", seguro una de mis diez canciones favoritas. Phil Spector, que viene a ser el Mourinho del pop -aunque el portugués todavía no ha encañonado a uno de sus jugadores... que se sepa-, quiso demostrar que él se bastaba y sobraba para fabricar las canciones que sonarían en el mundo entero. Casi no le hacía falta ni cantante. El productor como el mágico alquimista capaz de convertir la piedra en oro. No fue tan simple pero le reconocemos razones a su vanidad.

1963 fue el año de "Loui Loui" o la demostración de que cuatro merluzos con el talento justo podían comerse el mundo. Bastaba un riff poderoso, capaz de atravesar las décadas y plantarse a mis pies, en 2013, tan fresco como nunca. Desde entonces cuántas canciones relámpago de esas que te achicharran al instante y que jamás dejan de arder.

El pop siempre estará a punto de morirse pero nunca lo matarán. Siempre habrá alguien que cada mañana decida ponerse una camiseta favorita que no compró en unos grandes almacenes.

Vale.

P.S. 1963. Primer año de Manolín. 50 años a tomar viento. Lástima.

domingo, 12 de mayo de 2013

Las dudas del anacoreta


Vidas amargas. Vidas paralelas.  Vida consagradas a un fin implacable. La vocación como castigo. El engaño como forma de existir. La soledad como  única herramienta para sobrevivir.

Personajes magnéticos de trazas míticas, capaces de soportar toda una saga sobre sus hombros.

La violencia siempre latente, aguardando el desmedido estallido final.


Las fisura siempre en forma de mujer encarnando la debilidad y la duda. También la cura, el alivio.

La duda del anacoreta. La pregunta de si es posible vivir siempre al otro lado, eternamente enmascarado.

Enormes películas "Drive", "Promesas del Este", "Infiltrados".

Mi amado cine negro puesto al día, más vivo que nunca.


jueves, 9 de mayo de 2013

Doble gancho: Whitmore y La Montagne


Sigo con mi serie  Puño Invisible.

Hoy en pareja porque llegaron unidas. Ray La Montagne es más conocido o al menos debería ser más conocido. Muchas de sus canciones hacen pupa y el nivel medio es tan alto que resulta difícil elegir. Sin embargo, una que bien podía yacer escondida en esas obras maestras que son cada uno de sus discos, me toca desde que la escuché por primera vez sin que haya perdido brillo alguno. No creí que fuera un canto a la sencillez y a lo cercano, a la vida alejada del ruido de la gran ciudad. Una ráfaga de nostalgia. Lo que ya no tengo claro es si, como todos sospechamos, hay una corazón roto detrás de esa aversión a la sofisticación de New York.


El vozarrón de William Elliot Whitmore es un descubrimiento reciente. Conocía el nombre de oídas pero como tantos otros, cuando tuve oportunidad, pasó de largo. No importa, volvió con intereses. Un disco ya con años, un disco repleto de buen material con esta pequeña joya. La escucharás la primera vez y pensarás en una historia de desamor, claro. Te equivocarás, es una canción protesta al uso contra la intervención en Irak.  Canción comprometida de alto voltaje emocional. Eso es arte.

Si has visto los vídeos, la conexión es clara. Tradición, sencillez y talento, mucho talento. 

"Who Stole the Soul"

Who stole the soul
And who stole the heart
And who took the spark from inside of me
Why can't I breathe

And I'm afraid they won't stop
Til all the poets have failed
Til all the good men are jailed
For nothin' at all
Who let them take the fall

And they'll bring devastation
And call it diplomacy
But an occupation won't bring a nation to peace

Oh and I'm so ashamed
In these things beyond value
That we cherish so dear
I won't let them go
No I won't let them go

And who stole the soul
And who stole the heart
And I got back the spark from inside of me
And I can finally breathe
Hear the shuffle of my dancin' feet



"New York City's Killing Me"


There's just soemthin' about this hotel
Got me wishin' I was dead.
Got to get out of New York City,
Somewhere I can clear my head.

I was just kickin' along the sidewalk,
No one looks you in the eye,
No one asks you how you doin',
Don't seem to care if you live or die.

I just got to get me somewhere,
Somewhere that I can feel free,
Get me out of New York City, son,
New York City's killin' me.

It was just outside of Nashville,
I met the woman of my dreams.
Sure would like to get to know her,
Maybe find out what it means.

I get so tired of all this concrete.
I get so tired of all this noise.
Gotta get back up in the country,
And have a couple drinks with the good ole' boys.

I just got to get me somewhere,
Somewhere that I can be free,
Get me out of New York City, son,
New York City's killin' me.


domingo, 5 de mayo de 2013

Nueva criatura: "Ciudad Rodrigo, Mare Tranquilitatis"




Aunque periódicamente han aparecido artículos relacionados con mi ciudad en "KAMIKAZES ENAMORADOS", y aunque seguiré compartiendo los enlaces para el que le interese, he decidido que todo lo relacionado con mi ciudad se irá a un canal independiente, "CIUDAD RODRIGO, MARE TRANQUILITATIS".

"Mare Tranquilitatis", es el nombre que se le dio al paraje lunar en el  que aterrizó el módulo del Apolo XI. Ciudad Rodrigo como planeta inanimado, como asombroso e inerte decorado construido para que un privilegiado puñado de pobladores nazca y muera a la vera de sus muros.

"Mare tranquilitatis" porque durante tantos de los años más difíciles de mi vida, sus calles y sus piedras, sus noches de invierno en soledad me proporcionaron sosiego y alivio cuando más lo necesitaba, me reconfortaron de forma extraña; porque repitiendo paseos desde niño,  siempre son diferentes, llegando a preguntarme por el secreto del apego a un río o a unas formas sin vida. 

El fin del proyecto, mi declaración de intenciones será Ciudad Rodrigo  desde mi ventana. Aproximaciones a lo mío, a lo que me llega y me llena, una especie de agenda cultural  de actualidad con convocatorias y artículos sobre las citas que me interesen y a las que pueda acudir, mas también una agenda  del pasado. Porque el milagro de Ciudad Rodrigo es su especial naturaleza, la que explica que aparte de los sucedidos, la ciudad sucede a diario desde el silencio, sin moverse. De ahí nace mi voluntad de dedicar artículos a alguno de sus emblemas o rincones más escondidos, a Historia o historias que conozco o conoceré y a las que daré mi lectura, mi criterio, mis señas de identidad, mi cuidado y esmero. El apresurado, superficial y por otra parte lógico, tratamiento de los medios al uso, no me sirve, me falta algo más y las reglas las marco yo.

En fin, una declaración de amor a mi ciudad.

Vale.

viernes, 3 de mayo de 2013

Puño invisible: "Born to Lose"


Capítulo de "Puño invisible"

Me gustan poco los cantantes. Casi todo lo que escucho es compuesto por los intérpretes dejando a salvo el Olimpo del jazz vocal. De los actuales, poco o nada. El hecho de revisitar estándares del jazz como  infalible recurso para revitalizar carreras languidecientes, en la mayoría de ocasiones me parece entre fácil  y bochornoso según el resultado. Como cualquier afirmación categórica de este tipo, hay excepciones; en el panorama actual una gran EXCEPCIÓN, una chica que cada vez que se acerca al micrófono, me voltea el corazón, me vuela la cabeza, sea lo que sea lo que pretende esta interesante americana "europea" llamada  Madeleine Peyroux

Digna heredera del trono más codiciado, pariente por derecho propio de las más grandes, de Ella, Sarah o Nina. Billie Holliday es irrepetible; Peyroux no se reencarna pero tira lo justo de ella, arrastrando tristemente sus versos para renacer en única y ya en referente.

Cada verso dice tanto, te llega tan adentro que imagino que todo ese torrente de sentimientos a transmitir  debe dejar exhausto tras cada concierto, tal y como le ocurría a su maltrecha maestra.. Quizá con The National, sea el concierto que más me gustaría ver hoy en día. A esta mujer le das la lista de la compra y te susurra una obra maestra. Hoy me quedo con "Born to Lose", mi momento favorito de su último disco.

"Born to Lose"

Born to lose, I've lived my life in vain
Every dream has only brought me pain
All my life I've always been so blue
Born to lose and now I'm losing you.

Born to lose, it seems so hard to bear
How I long to always have you near
You've grown tired and now you say we're through
Born to lose and now I'm losing you.

Born to lose, my every hope is gone
It's so hard to face that empty dawn
You were all the happiness I knew
Born to lose and now I'm losing you.

There's no use to dream of happiness
All I see is only loneliness
All my life I've always been so blue
Born to lose and now I'm losing you
Born to lose and now I'm losing you.


Os dejo el enlace a Spotify porque no he visto otro además de la versión de Ray Charles, de la que parte ella.

 

miércoles, 1 de mayo de 2013

El ultrafondo en una E



Algunas notas sobre el ultrafondo extraídas de mi charla del sábado. Debutante en este terreno, los nervios, sobre todo al inicio -después piensas que es tan estúpido ponerse nervioso-, no me dejaron transmitir todo lo que quería pero me quedo con lo bueno. Algún rato hasta disfruté y me consta que gente ajena al mundillo también. Como todo lo que cuesta en la vida, hay dos opciones, evitar el obstáculo o afrontarlo, lo mejor es insistir y aprender. La próxima vez lo haré mejor -que será pronto y sobre un tema completamente distinto-.



Había elaborado un guion con unas notas a desarrollar que traté de memorizar valiéndome de letras. Así descubrí que la letra del ultrafondo es la letra E.

ESENCIA. Qué distancia marca la diferencia entre fondo y ultrafondo. ¿Cuándo se va más allá? Si tengo que elegir, me quedo con los 100 kilómetros, me quedo con al menos una  noche. La noche debe estar ahí dejándote solo y desamparado. No tienen por qué ser 100 si el  desnivel es importante. Pienso en Serra da Freita, pienso en Desafío Cantabria.

Sin embargo, reflexionando sobre el tema, lo que para mí define una carrera de ultrafondo es no saber en la linea de salida si seré capaz de llegar a meta. La dureza extrema de la prueba se puede complicar con tantos factores ajenos y no tan extraños que nunca apostaría por mí éxito. Ahí reside el secreto de la adicción, en una meta que identificas como un gran regalo, como una victoria tan gratificante como inexplicable.

EXPERIENCIA. Para afrontar ultrafondo con garantías hay que ir creciendo; para según qué retos, ya lucir galones. Tu cuerpo y tu mente se harán más fuertes.Conocerás cómo respondes, sabrás convivir con la dureza de la carrera en sí, sabrás aguardar y encarar los grandes problemas que siempre llegarán.  Sabrás cómo soportar una vuelta de tuerca más, y lo más importante, sabrás que siempre hay una vuelta de tuerca más. Te reconoces experto cuando te faltan uñas en los pies, cuando las que tienes, son de colores. 

EQUIPAMIENTO. Estamos hablando de montaña donde las condiciones son cambiantes, pudiendo  llegar a extremas de forma brusca, circuitos donde la evacuación en muchas ocasiones puede dilatarse durante horas. El material adecuado puede ahorrarte muy malos ratos, puede evitar daños irreparables.

ESTRATEGIA. Tu experiencia y tu estado de forma deben marcar tus objetivos. Modera tu ambición, sé realista, ajusta tus ritmos. Jamás descuides tu alimentación. Es tan estúpido fracasar por no comer lo suficiente. En la medida de lo posible, atendiendo a las señales de alarma que seguro tu cuerpo lanzará, descansa o recupérate bajando ritmos. Cada prueba de ultrafondo está llena de cadáveres más fuertes que muchos de los que llegamos a meta. Su pecado: el exceso de ambición.

ENCARAR EL ULTRAFONDO. LOS INTANGIBLES. Solo te lo podrá explicar, quizá solo lo podrás entender si lo  has vivido.

El tiempo, la monotonía. No son kilómetros lo que restan, siempre son horas, muchas horas. La noche robándote cualquier estímulo, cualquier referencia. Cada novedad, cada pequeño cambio, cada amanecer como una gran celebración, como combustible que te llevará un poco más allá.

Las expectativas como, condena, como tu peor enemigo. Todo irá a peor, nada llegará antes de tiempo, nada irá mejor de lo  crees. El avituallamiento siempre estará al otro lado del pueblo, siempre te vas a perder. Toca blasfemar, qué menos, pero acéptalo como parte del juego 

Los momentos malos llegarán, seguro. Solo resta saber cuándo, sólo nos basta saber enfrentarnos a ellos. En forma de agotamiento y vacío, en forma de dolor, de mal humor, de sueño, de espejismos absurdos, de dificultad para hacer cálculos simples.

La fecha de la carrera es irrepetible. Sus condiciones imprevisibles.. Hasta la carrera más temible puede transformarse en algo mucho peor. La naturaleza, la montaña, el cielo manda. Prepárate. Nada me sorprenderá desprevenido. Mi ánimo es fuerte. 

Tu cuerpo es importante pero solo tu ESPÍRITU, tu fortaleza mental te dará la victoria, te regalará la meta. Si dudas, si existen fisuras en tu determinación, estás perdido, nunca llegarás.

De música un "Correcaminos", aprovechando la ocasión para compartir la noticia de que en julio, en el Festival de Blues de Béjar, toca saludar a leyenda: "Queridísimo Eric Burdon".


viernes, 26 de abril de 2013

Charla: "Cuando los kilómetros son días"


Me encanta esta foto. Siempre he pensado que se trataba del Collado de Malatra, el último monstruo a superar antes de que menos de veinte kilómetros de descenso te lleven a Courmayeur, la meta de Tor des Géants. La Malatra es una ascensión dura, larga, espectacular, peligrosa. El final que se merece ¿la mejor carrera que existe? Al otro lado se vislumbra el Valle de Aosta y el Mont Blanc. Si has llegado hasta allí, signifca que has superado 330 kilómetros con 24.000 metros de desnivel positivo, veintidós "dos miles" y tres "tres miles" en poco más de cinco días y diez horas de sueño.

Hoy comencé a dudar si será Malatra porque no creo que haya espacio para esa foto pero me gusta seguir pensando que lo es y entender la alegría del corredor . Os dejo mi foto en Malatra. Mi sonrisa  invencible extrañamente fuera de lugar en  un cuerpo jamás tan maltrecho.

El sábado a las 17:30 en el Pabellón Municipal de Deportes de Ciudad Rodrigo trataré de explicar con palabras esa sonrisa, mi relación con el deporte de fondo partiendo de mi mayor batalla en la charla: "Cuando los kilómetros son días. Una aproximación al ultrafondo desde Tor des Geants y Ultratrail del Mont Blanc".

A los que podáis, os espero.




jueves, 25 de abril de 2013

Puño invisible: "Fisherman´s Blues"



Recupero la serie "Puño invisible" con una de esas canciones que se me quedaron prendadas desde la primera vez que la escuché. Sin entonces yo saber qué contaba Mike Scott, me parecía entender. Más tarde confirmé que todo los que transmitía esa música encajaba con una letra que yo solo había imaginado.

El poder de la canción es el de evocar, el de hablarnos sobre un deseo, sobre esa pena suave, tranquila, esa resignación incapaz de frenar el sueño de estar en otro mundo, de ser otro. Todo la pieza inundada del  tono melancólico que proporciona el violín y que prodigiosamente se ajusta al mensaje

"Fisherman´s Blues"

I wish I was a fisherman
tumbling on the seas
far away from dry land
and its bitter memories
casting out my sweet line
with abandonment and love
no ceiling bearing down on me
save the starry sky above
with Light in my head
and you in my arms
I wish I was the brakeman
on a hurtling, fevered train
crashing headlong
into the heartland
like a cannon in the rain
with the beating of the sleepers
and the burning of the coal
counting the towns flashing by
in a night that's full of soul
with Light in my head
and you in my arms
I know I will be loosened
from the bonds that hold me fast
that the chains all hung around me
will fall away at last
and on that fine and fateful day
I will take me in my hands
I will ride on the train
I will be the fisherman
with Light in my head
and you in my arms


A lo largo de nuestra vida se repetirán esos momentos en que nos hubiera gustado o nos gustaría ser ese pescador perdido, alejado de una tierra firme que tan a menudo tritura, con el cielo por techo y ella en nuestros brazos. Sin los miedos y malos recuerdos capaces de enturbiar la plenitud de lo sencillo, de lo que se basta a sí mismo. Parece tan simple como imposible se sabe. Sin embargo esa clásico ideal bucólico permanece intacto a través de los siglos, unida a cada hombre  la búsqueda de un Shangri-La inalcanzable. Un deseo que, como la canción, no envejece.

Un lejano día en Nueva York, la novia de Mike Scott le preguntó si era difícil escribir canciones. Él respondió que era muy sencillo, le pidió un papel y escribió dos versos:

"I pictured a rainbow
You held it in your hands"

Es el inicio de "The Whole of the Moon", una de las canciones más famosas de  The Waterboys. Mike dice que las canciones son como regalos, que él siempre se siente agradecido por ello. "El blues del pescador" fue un gran regalo para él y para nosotros.